En la boca del lobo, entre tinieblas, entre risas malévolas me muevo, con tensión, pero sin miedo. Luchando contra mi naturaleza, pero más que contra ella, contra la naturaleza de las personas.
El pasillo es extenso, tanto que parece que tomara días recorrerlo, a los costados imágenes que harían que cualquier persona quedara de rodillas y rogara por su vida, pero yo... yo no ruego, porque ya no tengo vida. El guerrero perfecto dijeron ellos. No siente, no llora, no tiene por que vivir, así que la muerte no le asusta.
El guerrero perfecto...
Ah pero que cosa más graciosa esa, sigo caminando entre esos pasillos, esperando que salgan mis enemigos, mi espada clama por sangre y yo clamo por venganza, no son motivos honorables, pero en este mundo ¿qué lo es? Veo una figura, moverse rápidamente entre las columnas, la persigo, entro a una habitación oscura, oigo como respira, pero mi corazón está calmado, soy un cazador furtivo, soy un guerrero perfecto...
Antes de partir a esta aventura, le he encomendado mi coraza y mi escudo a mi fiel amigo Armand, Combatiente de fieras batallas, él entiende lo que es luchar con solo una pluma como espada y con el corazón como escudo. Estrecho su mano, que ha blandido su espada sin temor... "in bocca al lupo" dice él... "Crepi il Lupo" respondo yo. Entre guerreros eso es... en la boca del lobo... mata al lobo...
La primera estocada es mortal, la criatura chilla dejándome sordo por varios momentos, se retuerce en el suelo mientras yo la remato... de seguro ese chillido atraerá más de ellos. Efectivamente, tambores de guerra suenan, es toda una horda la que se dirige a mi encuentro. No temo a la muerte pues ya no tengo vida, la mía se la llevo una mujer y nunca más volvió.
Ya no queda más, quizás esta sea mi última batalla, mataré cuantos pueda como un Espartano, como un guerrero fiero... In bocca al lupo... crepi il lupo...
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